Recientemente, andaba buscando un compás de tres patas para dividir segmentos según la proporción Áurea o la proporción divina.

Al final encontré este que veis en la imagen:

SmileLine Golden Section Divider

Lo fabrica una empresa suiza para prótesis dentales. Había otros modelos de otros fabricantes  para dibujantes, pero eran mas grandes y no se adaptaban al tipo de dibujo que estoy haciendo últimamente. Me hacia falta uno que fuera de precisión pues mis dibujos prácticamente caben en un DIN A5.

No me voy a extender sobre la proporción Áurea en la historia del Arte, es un tema ya muy conocido.  Sentía desde hace tiempo que a mis dibujos de figuras humanas tenían fallos de proporción, cabezas demasiado grandes que convertían a mis personajes en niños o pies gigantes como si tuvieran alguna malformación genética, era algo insoportable a los ojos, algo así como una nota desafinada chillona o que se corte la mayonesa. Llevaba tiempo con la idea de ponerme por fin a estudiarlo bien.

Como anécdota, recuerdo que el comercial representante del proveedor suizo se me preguntó si yo era dentista pues solo venden para ese sector. Le dije que no, que era dibujante y se quedó bastante perplejo y me preguntó  si este instrumento se usaba en el dibujo. Reconozco que yo también me quedé sorprendido.

Ahora, con mi nuevo instrumento, podía recorrer la historia del Arte, buscar fotos de esculturas griegas y pintores del neoclasicismo francés y tomar cuantas medidas se me antojaran. Pero, esta ley ya sabía que se cumple, pues desde la Antigüedad en todas las escuelas de arte hasta el siglo XIX los artistas se formaban en el manejo de esta proporción.

Lo que realmente me interesaba es que ha quedado de esta proporción en nuestra cultura contemporánea. Así, decidí ponerme a estudiar a esas fabulosas chicas dibujadas por el dibujante italiano Milo Manara. Sus chicas siguen resplandeciendo en la galaxia Bande Dessinéedonde hay extraordinarios dibujantes, pero las chicas de Manara siguen teniendo ese algo, como las chicas de los anuncios de Martini.

Miel from the Parfum of Invisible

Miel from Milo Manara in the Parfum of Invisible.

Miel, Il profumo dello Invisible © Milo Manara

Hice varios recortes de mis archivos de comics de Manara  y llegué a las siguientes conclusiones:

  • El ombligo divide la cabeza y los talones en dos segmentos en proporción aurea.
  • El ombligo, la ingle y la rodilla están en dos segmentos en proporción áurea.
  • La ingle, rodilla y talon, están situados en dos segmentos en proporción áurea. Siendo el segmento Ingle-Rodilla mas corto que el segmento Rodilla-Talon.
  • La ingle, Ombligo y la clavícula, están a su vez en proporción áurea.

Ya en esta primera fase, una variación que introduce Manara frente a las proporcionales naturales del esqueleto humano, está en el alargamiento de la tibia y el peroné: Manara alarga la pierna hasta hacerla coincidir en divina proporción frente al tamaño del muslo. Podemos comprobar visualmente que en la realidad, esa proporción no se cumple, siendo el muslo y la pierna aproximadamente del mismo tamaño.

Y aquí viene la parte mas interesante que es la relación entre la distancia del ombligo a la ingle con el ancho de la cintura y de las caderas:

  • la distancia del ombligo a la ingle es igual a la anchura de la cintura
  • la anchura de las caderas esta en proporción áurea con el segmento que va de la ingle a la clavícula

Ahora, pasamos a situar la clavícula que está en proporción áurea con el ombligo y la pelvis Examinando el tronco en su conjunto, llegue a estas conclusiones:

  • la distancia entre las dos cabezas de los  húmeros es igual a la distancia de las cabezas de los fémur.

Por último falta definir la anchura de la cabeza en relación a estas medidas. He observado en Manara que la distancia entre los dos pómulos está en proporción áurea con los hombros.

Con todos estas consideraciones, ya podemos construir un Maniqui Manara, uniendo las piernas al tronco. Como corolario, se cumple que la ingle divide el cuerpo en dos mitades.

Pasamos ahora a estudiar las cabezas de las chicas de Manara. Aquí es donde mas idealismo introduce el italiano para lograr ese efecto de sensualidad:

  • La horizontal que une el centro de las pupilas, el centro de la boca y el mentón, están en proporción áurea.
  • la punta de la nariz esté en proporción áurea con el centro de la boca y los labios
  • la distancia del centro de las pupilas a la sien es igual a la distancia del centro de las pupilas al centro de la boca
  • el rabillo del ojo y el lagrimal están en proporción áurea con el rabillo del ojo y el centro de la cara.

Cabe destacar, también, que las chicas de Manara tienen siempre la mandíbula hacia afuera, los ojos mas separados de lo normal y la nariz queda reducida a su mínima expresión, acercándose a la estructura de un felino. Con estos criterios estéticos, Manara se ha ganado la vida dibujando fabulosas chicas. Bravo!

Podría continuar tomando referencias y medidas, y siempre vamos a encontrar dos segmentos que funcionen en proporción áurea. La lección que retengo es que hay que cuidar mucho la proporción en la construcción general del maniquí en los primeros trazos, es decir,  la definición de la caja torácica en relación a la pelvis, al tamaño de la cabeza y la medida de las piernas. Respetando esta proporción, la figura encaja y funciona.

En otro post, hablaré de la distorsión, pues como en todo, hay grandes obras de arte que no cumplen este canon de proporcionalidad.

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